Mecánica preventiva para afrontar dos años de expedición continuo

Del frío en pasos alpinos al calor seco de Anatolia, la preparación del motor y la suspensión determina la tranquilidad en rutas lejanas.

VIDA SOBRE RUEDAS

8/13/20262 min read

Preparar la furgoneta para un viaje de larga distancia

Un viaje de larga distancia como el nuestro pone a prueba la furgoneta de una manera muy diferente a un viaje convencional.

Durante nuestra ruta hemos pasado del desierto de Irán al frío extremo de Bujará, en Uzbekistán, al calor húmedo de los monzones en India y, más tarde, a las grandes altitudes del Pamir y del Tibet.

Son condiciones muy diferentes entre sí y, aunque no hemos hecho grandes modificaciones mecánicas en la furgoneta, sí hemos aprendido que una buena preparación y un mantenimiento regular pueden marcar una gran diferencia cuando estás tan lejos de casa.

El mantenimiento antes que las modificaciones

Nuestra filosofía siempre ha sido bastante sencilla: si algo funciona bien, lo importante es mantenerlo así.

Hemos respetado los intervalos de mantenimiento y, especialmente, hemos hecho los cambios de aceite cuando correspondía, sin intentar alargar los intervalos por estar viajando.

Puede parecer algo básico, pero después de tantos kilómetros y atravesando condiciones tan diferentes, creemos que es una de las mejores cosas que puedes hacer para cuidar el motor.

También hemos aprovechado algunas paradas en el camino para revisar el estado general de la furgoneta y solucionar pequeños detalles antes de que pudieran convertirse en problemas mayores.

Recambios que merece la pena tener en cuenta

Durante un viaje tan largo también hemos comprado algunos recambios para llevarlos con nosotros.

Entre ellos, filtros y pastillas de freno han sido algunos de los que hemos preferido tener disponibles.

No significa que tengas que llevar un taller entero dentro de la furgoneta. Simplemente, cuando sabes que vas a entrar en zonas donde conseguir una pieza concreta puede ser complicado, tener algunos recambios básicos puede darte mucha tranquilidad.

Además, en algunos países hemos encontrado piezas que nos interesaba comprar directamente, incluso aunque todavía no las necesitáramos.

Es una de esas pequeñas decisiones que empiezas a valorar más cuanto más lejos estás de casa.

Temperaturas, altitud y kilómetros

Nuestra ruta nos ha permitido comprobar que la furgoneta puede enfrentarse a situaciones muy diferentes.

Hemos pasado por el frío de Asia Central, por el calor y la humedad de India y por las carreteras de gran altitud del Pamir.

En cada zona las exigencias son diferentes. El motor, los frenos, los neumáticos y la suspensión tienen que soportar muchos kilómetros, cambios de temperatura, carreteras en diferentes estados y, en ocasiones, pistas bastante exigentes.

Por eso creemos que no existe una preparación perfecta para todos los viajes.

Lo más importante es conocer tu vehículo, escuchar cualquier cambio que aparezca y no dejar para mañana una revisión que puedes hacer hoy.

Viajar lejos también significa cuidar lo que te lleva

Cuando tienes tu casa dentro de una furgoneta, el vehículo deja de ser simplemente un medio para desplazarte.

Es lo que te permite continuar el viaje.

Por eso, después de tantos kilómetros, nuestra mayor recomendación no es llenar la furgoneta de modificaciones o piezas de repuesto, sino hacer un buen mantenimiento, respetar los intervalos de servicio y prestar atención a cualquier señal que pueda indicar que algo no funciona como debería.

En una ruta tan larga, muchas veces la tranquilidad no viene de tener la furgoneta más preparada del mundo, sino de saber que has cuidado bien de ella antes de seguir avanzando